Ruta por Eslovenia y Croacia, agosto de 2005

“¿Croacia? ¿Por qué será que todas tus vacaciones me suenan a conflicto bélico?” Eso me decía Jacobo, un compañero de trabajo cuando hablábamos de las próximas vacaciones al estilo “Cámara Café”.

Después de mi periplo árabe de 2002-2004, donde visité Jordania, Siria y Líbano y del que ya hablaré en otra ocasión, en 2005 nos tuvimos que olvidar de los paises exóticos por motivos familiares y nos fuimos de vacaciones por Europa. El país elegido fué Croacia, porque otro compañero de trabajo ya me había hablado muy bien de él, y porque nos parecía uno de estos destinos turísticos emergentes, donde teníamos la esperanza de que los precios no fueran muy altos…

…y la verdad es que no lo eran. Por lo menos los alojamientos eran bastante asequibles, aunque en 2005 volar a Croacia y alquilar un coche allí no era la opción más económica(me parece que esto ha cambiado un poco en estos años). Salía bastante más rentable volar a Venecia (nos salíó por 170€/persona con Iberia) y alquilar un coche allí. Sólo Avis nos dejaba pasar el coche a Croacia, así que la elección de compañía fue obvia. Al examinar el mapa nos dimos cuenta de que por el camino estaba Eslovenia, uno de aquellos países que habían surgido de la desintegración de Yugoslavia en 1991. Y pensamos: “Ya que tenemos que pasar por allí, podíamos estar un par de días, ¿no?” Bendita ocurrencia, aunque luego ya vimos que los 2 días se nos quedaron cortos…

Pero como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes, y comentemos la ruta día a día:

9-8-2005: Madrid-Venecia-Ljubljana

El vuelo salió pronto por la mañana, lo que nos permitió aprovechar más el día. Recogimos el coche de alquiler en Venecia y después de unas 3 horas de coche, a mediodía, estábamos en Ljubljana(Pronúnciese “Liubliana”). Nos instalamos en el hotel y nos fuimos al centro. Es una ciudad sin grandes monumentos, pero muy agradable de pasear, Aparte de la obligada visita del castillo (en el que queda poco de su época medieval), hay que dar un paseito por los alrededores del río Ljubljanica. Cena y a la cama, que teníamos tajo al día siguiente…

10-8-2005: Ljubljana- Lago Bled – Bohinj – Ljubljana

El norte de Eslovenia hace frontera con Austria, y eso ya da una idea de como puede ser el paisaje: Alpino. En efecto, en el norte del país hay unos cuantos lagos encajados entre montañas de gran belleza. El primero de estos lugares es el Lago Bled, lugar donde la nobleza del imperio austrohúngaro pasaba el verano durante el siglo XIX. Además del lago, la población del mismo nombre, también merece un paseo. En el centro del lago hay una conocida iglesia, llamada iglesia de María, que no fuimos a visitar por falta de tiempo. Finalmente, subimos al lago Bohinj, también precioso y vuelta a Ljubljana.

11-8-2005: Ljubljana – Zagreb

Zagreb nos recibió lloviendo a mares y nuestro ánimo no mejoró al ver que el hotel era una mole de hormigón y acero con sabor típicamente comunista y que para más inri estaba en obras, suponemos que para quitarle tan molesto regusto. Una vez instalados, y armados de valor y paraguas nos echamos a la calle y descubrimos una ciudad igualmente muy agradable, con algunos monumentos interesantes como la catedral y la iglesia de San Marcos, y con un casco antiguo que merece la pena visitar. Si pasáis por allí, no os olvidéis de cenar en “Ivica i Marica”. No le busquéis connotaciones gays al asunto, porque es el nombre en croata de Hansel y Gretel. Entre otras muchas cosas, hacen una pasta casera integral absolutamente deliciosa… y además está en Rudeska Cesta, que es una pintoresca calle llena de bares y restaurantes de lo más animado por la noche.

12-8-2005: Zagreb – Plitvicka Jezero

Tras un par de horas de coche, llegamos a Plitvicka Jezero, los lagos de Plitvice. Se trata de un parque natural que asciende por la ladera de una montaña en la que hay 13 lagos de diversos tamaños. El agua fluye de unos a otros y forma todo un espectáculo de la naturaleza. Os digo en serio que sólo por este parque merece la pena venir a Croacia. Hay fotos en el álbum, pero vaya este vídeo como anticipo. En la región de los lagos sólo hay 2 hoteles que están juntos (bueno, se pueden alquilar casas), con lo cual en cuanto cayó la noche no hubo mucho que hacer. Cena tempranito y a la cama, que en este viaje nos quedaba mucho rock’n'roll ;-)

13-8-2005: Plitvicka Jezero – Split

Split es una ciudad única en el mundo. No creo que haya otra cuyo centro urbano sea un palacio. Más exactamente, el palacio de Diocleciano. Este emperador romano mandó construir en el año 293 un palacio a orillas del mar en un solitario lugar de su Dalmacia natal. Cuando se completó el palacio en el año 305, abdicó, se retiró a él apartado de la vida pública y allí murió 8 años después. El palacio era una auténtica fortaleza y este es el principal motivo de que haya llegado hasta nuestros días en un buen estado de conservación. Durante las invasiones bárbaras del siglo VII, los habitantes de la vecina Salona se dieron cuenta de que disponían de una fortaleza con capacidad para albergar a miles de personas, así que se refugiaron dentro. En lugar de destruir el interior del palacio, les resultó mucho más provechoso reutilizar sus dependencias, y de esta forma el palacio se fué convirtiendo en ciudad. Por ejemplo, el mausoleo de Diocleciano es la actual catedral. Sobre la base del palacio de Diocleciano se van amontonando edificios de diversas épocas históricas formando una amalgama difícil de explicar, pero con mucho encanto. Por cierto, Split también es famosa por sus playas, y los aficionados al basket recordarán aquella Jugoplastika comandada por Toni Kukoc y Dino Radja que arrasó en las competiciones continentales a finales de los 80 y principios de los 90.

14-8-2005: Split – Dubrovnik

A día de hoy creo que existe una autopista, pero en 2005, el viaje de Split a Dubrovnik era una auténtica tortura por una carretera llena de curvas pegada a la costa y por supuesto de doble dirección. La tortura duraba unas 3 horas, en las que lo mejor que podías hacer era disfrutar del paisaje, pues ciertamente es una costa muy bonita. Una vez llegados a Dubrovnik, nos instalamos y decidimos era dar un paseo para desentumecer los músculos. La antigua República de Ragusa, que llegó a ser rival comercial de Venecia en la edad media, es una auténtica preciosidad. Este 1º día prácticamente nos dedicamos a explorar sus calles sin entrar a ningún edificio. Ya nos llamó poderosamente la atención una placa que hay a la entrada del casco antiguo en la cual hay un plano de la ciudad bajo la leyenda “Impactos de proyectiles de la artillería Yugoslava (Serbia y Montenegro en ese momento) en 1991 y 1992″. No quedó prácticamente edificio que no fuera dañado. Entonces… ¿como es que la ciudad tiene un aspecto tan impecable?

15-8-2005: Dubrovnik

Cuando empezamos a entrar a edificios, hubo uno que nos llamó poderosamente la atención: el Ayuntamiento. No es porque sea el más bonito, sino porque hay una sala dedicada a los horrores de la guerra y nos empezamos a enterar de varias cosas: En 1º lugar, que la ciudad estuvo bajo asedio serbo-montenegrino desde octubre de 1991 hasta mayo de 1992. No era una posición estratégica, pero parece que el ejército yugoslavo buscaba el efecto publicitario de ocupar una ciudad tan conocida. En 2º lugar, supimos que murieron 114 croatas, entre soldados y civiles, durante el asedio. Hay una foto de cada uno de ellos expuesta en el ayuntamiento. Para terminar, vimos que la ciudad quedó hecha una pena tras el asedio, pues hay un monitor que hacía una presentación de fotos de edificios destrozados. O sea, lo que teníamos delante era una reconstrucción. Prodigiosa, pero al fin y al cabo una reconstrucción, pagada por la comunidad internacional. En una ciudad tan bulliciosa, llena de turistas hablando a gritos, el silencio de esta sala me puso los pelos como escarpias. No pude evitar dejar mi firma en el libro de visitas, bajo la frase “Never Again”… :(

16-8-2005: Dubrovnik – Sibenik – Bibinje

Nos levantamos por la mañana, y nuestro plan era desayunar e irnos, pero los hermanos Bokun, que gestionaban la casa donde nos alojábamos tenían ganas de conversación, y esta además fué interesantísima. Os la contaré en la parte 2, porque es un poco largo. Al final salimos de allí como a la 1:30, lo cual nos hizo pensae que era mejor comer en Dubrovnik y coger luego el coche. A eso de las 3 nos sometimos a una nueva tortura, esta vez de más de 4 horas, porque Sibenik estaba más lejos que Split. Cuando llegamos, hubo otra cosa que me llamó la atención poderosamente: ¡¡¡No había ningún museo dedicado a Drazen Petrovic!!! :-o El genio del baloncesto muerto en accidente de tráfico a los 34 años es el único ciudadano de Sibenik conocido mundialmente, pero parece ser que al menos a nivel oficial, en su ciudad no se acuerdan mucho de él… por lo menos nos pudimos deleitar con la catedral, patrimonio de la humanidad, y por la que merece la pena parar en la ciudad. Bueno, a decir verdad, cenamos en Sibenik y los crepes con vino dulce que tomé de postre eran espectaculares. También merece la pena parar por esos crepes. Los vinos croatas no están nada mal, hablando de todo un poco. Realmente nosotros queríamos dormir en Zadar, pero el alojamiento más cercano que encontramos fue un pueblo costero llamado Bibinje donde nos ocurrió un episodio realmente desagradable, que también os contaré en la parte 2…

17-8-2005: Bibinje – Nin – Zadar – Rijeka

Para empezar el día, fuimos a Nin, que es un lugar importante en la historia de Croacia. A día de hoy es un agradable pueblo para dar un paseo, y que tiene unas cuantas iglesias interesantes, como por ejemplo su pintoresca catedral, “la más pequeña del mundo” según los folletos turísticos. Todos pensamos que por definición, una catedral es una iglesia gigantesca, pero en realidad, no es más que la iglesia de un obispo. A lo largo de los siglos, multitud de obispos de todo el mundo cristiano, han construido enormes edificios para mostrar su poder, pero parece que San Gregorio de Nin, primer obispo de Croacia y constructor de la catedral en el siglo IX era un hombre austero y no quiso grandes dispendios. Después fuimos a Zadar, otra ciudad castigada por la guerra, pero más daño que el ejército yugoslavo en el 91-92, se lo hicieron los aliados en la 2ª guerra mundial. Esta parte de la costa croata estaba ocupada por los italianos, y fue sometida a duros bombardeos para desalojarlos. Eso es muy palpable en el casco antiguo, en el que junto a restos romanos e iglesias medievales, hay un montón de edificios modernos de dudoso gusto. Aún así, merece la pena visitarla…

18-8-2005: Rijeka – Umag

La última etapa de nuestro viaje era la península de Istria, pero nos quedaba muy lejos desde Zadar. Por eso paramos en Rijeka, que es una ciudad de escaso atractivo turístico. Estuvimos en Pula, famosa por sus restos romanos. No está mal, pero tampoco es para tirar cohetes. Posteriormente en Porec, y este sitio sí que merecía la pena, aunque sólo fuera por la basílica de San Eufrasio. Además, es un pueblo muy agradable de visitar. Después del paseo por Porec, llegamos a Umag, un conocido centro de turismo playero donde teníamos el hotel. Llegamos tarde y tan hechos polvo después de varios días de viaje que nos quedamos en el hotel a descansar y fuimos a cenar cerquita porque ya no dábamos para más.

19-8-2005: Umag – Venecia – Madrid

Habíamos elegido Umag porque estaba cerca de la frontera eslovena, cerca de Italia y por tanto de Venecia, desde cuyo aeropuerto volvíamos a Madrid. Tuvimos un viaje en coche sin incidentes, llegamos al aeropuerto, facturamos, y de vuelta a casita que todo lo bueno se acaba.

Si estáis valorando ir a Croacia, no lo dudéis, es un país que merece la pena. Por lo que tengo entendido, ahora ha subido un poco de precio, pero bueno, es lo que pasa con los destinos turísiticos que se ponen de moda. En aquella ocasión sólo utilizamos la guía azul para preparar la ruta. Internet lo usamos nada más que para reservar los hoteles, y utilizando centrales de reservas muy conocidas, así que esta vez no os dejaré enlaces, salvo el del álbum…

croacia_agosto_2005croacia_agosto_200527 picturesAgo 9, 2005

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