Crucero Agosto 2008, capítulo 2: Las escalas noruegas

Antes de Oslo, todavía nos esperaba una noche movidita. La noche era bastante mala, con mucho viento, el mar revuelto y un camarote cerca de la proa, donde el cabeceo del barco se nota bastante más. Bueno, el problema no fue el cabeceo, sino unas fuertes vibraciones(algún día me enteraré como puede vibrar tanto un barco de este tamaño) que duraron toda la noche y que nos tuvieron casi sin dormir.

Con esa alegría en el cuerpo, nos fuimos a desayunar y a visitar la ciudad. Hay veces en los cruceros que llegas a una ciudad con poco tiempo y no te metes en los museos para no perderlo. Con Oslo hay que hacer justo lo contrario. La ciudad me pareció tranquila y agradable para pasear, pero el principal atractivo turístico creo que son sus museos. Estuvimos, como no, en el de barcos vikingos. Yo, ignorante de mí, llevaba pensando toda la vida que los vikingos honraban a sus muertos poniéndolos a navegar en barcos ardiendo. Pues no debía ser siempre así, porque el más espectacular de los barcos que se conservan está casi intacto desde hace 1000 años gracias a que fue enterrado con su propietario. Luego fuimos al museo de folklore y costumbres. Es un precioso museo al aire libre que cuenta, por ejemplo con la reconstrucción de una aldea noruega del siglo XVIII, así como una bonita iglesia de madera del siglo XII. Esa noche, afortunadamente, nos tocó dormir…

La segunda escala era Stavanger. Sus atractivos turísticos son, fundamentalmente, una de las pocas catedrales góticas que quedan en Escandinavia, y el barrio antiguo, de casitas de madera construidas entre finales del siglo XVIII y principios del XIX. En general, el centro de la ciudad también es muy agradable para pasear, aunque se acaba pronto. Aquí no pudimos conseguir tickets para ninguno de los barcos que hacían excursiones por el fiordo llamado Lysefjord. Una pena, porque era de las cosas que llevábamos previstas. A cambio, nos encontramos con la agradable sorpresa de ver en la calle una extensa exposición del genio de la fotografía Steve Bloom. Si no lo conocéis, echadle un vistazo a su página: http://www.stevebloom.com

La 3ª escala noruega fue Bergen. Ya la conocíamos del crucero del año pasado, es la 2ª ciudad más grande del país, y para mí la más bonita. Tiene también un precioso casco antiguo de casas de madera y un famosísimo mercado de pescado donde se puede comprar el salmón ahumado más exquisito que haya probado. Un salmón salvaje ahumado artesanalmente no tiene absolutamente nada que ver con los salmones de piscifactoría ahumados industrialmente que estamos acostumbrados a comernos. También venden carne de ballena ahumada, y aunque soy contrario a la caza de este animal, el año pasado la curiosidad me pudo y la probé. Tiene un sabor muy peculiar que no terminó de convencerme.

Las tardes y noches en el barco se pasaban entre el Spa, las cenas y los espectáculos, cuyo nivel me sorprendió muy agradablemente. El día de Bergen nos organizaron una deliciosa barbacoa en la piscina. mmm… que rica. Durante la cena nos preguntábamos “Mañana las Islas Feroe ¿No son esos que han jugado  alguna vez al fútbol contra España?” :D

Eso será ya en el capítulo 3, aquí tenéis las fotitos de estas 3 escalas:

noruega_crucero_agosto_2008noruega_crucero_agosto_200817 picturesAgo 15, 2008

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