Ruta Alemania — Semana Santa 2008

INFORMACIÓN GENERAL:

Vuelo Ida: Madrid (6:35)- Berlín (9:35)

Compañía: Easy Jet

Precio: 179,24€ por persona

Vuelo Vuelta: Frankfurt (19.40) –Madrid (22.15)

Compañía: LAN

Precio: 152,50€ por persona

Alquiler de Coche

Compañía: SIXT

Precio: 270€/ 7 días

Modelo: Opel Zafira

Primer día: Berlín

El vuelo salía de Madrid muy temprano, a las 6.30 de la mañana aproximadamente. Llegamos a Berlín sobre las 9.30. Desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad existe un tren que no cuesta demasiado caro.

Hotel: NH Berlín Mitte.

El hotel estaba muy bien situado. El precio no es barato (unos 128€ por habitación por noche) con el desayuno incluido. Recordad que existe la tarjeta NH World que acumula puntos y luego los canjeas por dinero en cualquier NH del mundo. Así lo hicimos nosotros.

En Berlín existen unos autobuses que van recorriendo las zonas turísticas con bastantes paradas y que además disponen de audio guía. El precio por persona es de unos 15€ y está bastante bien. Cuidado porque solo algunos tienen traducción a español.

Comer en Berlín no es nada caro. Lo curioso es que si vas a un restaurante italiano, todo el mundo será italiano, si es español, te hablarán en español. Fumar esta prohibido en la mayoría de los sitios, aunque les encantan las terrazas aunque haya 0 grados fuera…

Bueno, el recorrido del primer día fue el típico: Puerta de Bradenburgo, Isla de los museos,… Después del madrugón estábamos bastante cansados y a media tarde nos metimos en una cervecería a tomar algo. Cervecerías hay un montón. La cerveza más pequeña que te ponen es de 0.5 l, y además es muy barata. Mucho más que en Madrid.

Probamos las cervezas tostadas y ya no las dejamos en todo el viaje.

Segundo día: Más Berlín.

El día estaba lluvioso y era domingo, así que había poca gente por la calle.

Comenzamos visitando la catedral Alemana (entrada gratuita, tienes hasta un ropero donde dejar los abrigos) donde hay una exposición de la historia de Alemania. Muy interesante la parte de la II Guerra Mundial, y como quedó dividida Alemania después de perder la guerra; y la catedral Francesa, esta ya si te cuesta la entrada, y tienen una exposición sobre los Ugonotes. Nosotros no entramos.

Después de esto nos fuimos al Checkpoint Charlie, que era donde estaba la división de la zona Rusa con la Norteamericana. En el propio checkpoint hay unos tipos vestidos de militares con los que te puedes hacer una foto por 1€. Muy cerca está la parte que queda del muro de Berlín. La verdad es que impresiona. Hay en muchas tiendas que te venden trozos del muro. El precio, una pasada, y no te asegura nadie que ese trozo de cascote venga del muro o de la obra del vecino del 5º… Lo que más impresiona del muro es la exposición que hay por detrás… Fotos de judíos muriendo ejecutados en el mismo sitio donde tú estás paseando…

¿Qué más ver en Berlín? La plaza de Postdam con el Sony Center es una clara imagen del Berlín moderno…

Día 3. Postdam – Leipzig –Dresden

A primera hora de la mañana cogimos el coche que teníamos alquilado para emprender la ruta propiamente dicha. La compañía SIXT tenía una oficina justamente al lado de nuestro hotel, así que no tuvimos que movernos demasiado. Moverte con coche por Alemania es relativamente fácil. Con un buen GPS llegas a cualquier sitio. Es cierto que en las autopistas alemanas (ninguna de peaje) la velocidad es ilimitada, excepto cuando te aproximas a alguna localidad que entonces la limitan, y además, suelen colocar radares.

Bueno, una vez en el coche nos dirigimos a Postdam, un pueblo pequeño con algunas cosas curiosas como:

- El barrio holandés: todas las casas son iguales y fueron construidas por personas de estos países.

- las casas rusas: Un grupo de artistas rusos fue a parar a este pueblo, donde las autoridades les construyeron unas casas de madera, siguiendo el estilo de su país para que se sintieran como en casa… Hay doce casas de este estilo, uno para cada componente del grupo musical.

- el palacio y parque de Sanssouci, impresionante. Es un parque enorme, que tiene como 4 o 5 palacios que puedes visitar. Aqui puedes estar una mañana entera andando por los jardines (nosotros no disponíamos de tanto tiempo).

La siguiente parada fue Leizpig, una pequeña ciudad en la que destaca:

- el Antiguo Ayuntamiento, edificio del Renacimiento, dondeJohann Sebastian Bach firmó el contrato que lo nombraba cantor de la cercana iglesia de Santo Tomás. En esta iglesia, está la tumba de Bach asi como una muestra de sus instrumentos musicales y partituras.

- La iglesia de San Nicolás alcanzó fama mundial en 1989 al ser punto de partida de la “revolución pacífica”,

- Siguiendo las huellas de Goethe se llega a la bodega Auerbachs Keller, un curioso establecimiento que está en el sótano de unas galerias comerciales. Buen sitio para comer y tomar una cerveza.

Última parada del día: Dresde

A Dresde llegamos ya de noche, aunque claro, en Semana Santa a las 18.00 horas es noche cerrada. El hotel, muy recomendable aunque algo dificil de encontrar se llamaba hotel Elbflorenz www.hotel-elbflorenz.de . La noche nos costó 89€ con el desayuno incluído. Solo tiene 3*, pero era muy cómodo y agradable. Dejamos el coche aparcado y nos fuimos andando al centro (había unos 10 minutos) y la primera impresion fue espectacular. Miraras donde miraras había un edificio iluminado.

Lugar muy importante es la reconstruida iglesia de Nuestra Señora. Alrededor de la plaza de teatro están el palacio “Zwinger”, la construcción del barroco tardío más destacada en Alemania, la ostentosa ópera Semper, el castillo residencial con establo interior y una gran pintura mural del desfile de los príncipes, así como la Catedral.

Día 4: Bayreuth – Rothenburg

Por la mañana estuvimos recorriendo de nuevo Dresde, ya a la luz del día, asi que a media mañana nos dirigimos a Bayreuth. La marquesa Guillermina, hermana de Federico el Grande, hizo de Bayreuth, hace más de 250 años, una brillante metrópoli del arte y la cultura. Bayreuth ofrece con la ópera marquesa un excepcional y hermoso teatro barroco en Europa. Encantadores castillos, la zona de parques Eremitage con grutas de ensueño y fuentes de agua, el teatro con inigualable acústica así como 22 interesantes museos.

A media tarde llegamos a Rothenburg, pequeño pueblo amurallado que no hay que dejar de visitar. Nos hospedamos en un B&B llamado Akzent Schranne dentro de la ciudad amurallada. Nos costó 75€ la noche con el desayuno incluido. Quizá fue el hotel más crutre del recorrido, pero la ubicación era perfecta. El recorrido por Rothenburg fue extraordinario. Todavía era de día, y además había muy poca gente. Pasear por las callejuelas hasta llegar a una de las puertas donde se divisa toda la ciudad amurallada y subirte a la muralla, que se puede recorrer completa, viendo todos los tejados, no debe dejar de hacerse.

Nos hablaron de un restaurante que estaba bien para cenar, pero el miércoles era el día de descanso. Tomamos una cerveza en un bar y terminamos cenando en nuestro propio hotel, bastante bien y muy barato.

Al lado de la plaza hay una tienda de regalos espectacular. La tienda es muy grande y tiene todo tipo de chorraditas, sobre todo, relacionadas con la Navidad. La decoración es impresionante y exite un recorrido de pasillos por los que puedes visitar toda la tienda.

Día 5: Nurnberg – München

La primera parada del día fue Nurnberg. A mi me encantó. Dejamos el coche en un parking del centro y empezamos a recorrer la ciudad. Anchas murallas y 80 torres rodean el histórico casco antiguo de la ciudad. Abundantes atractivos turísticos en el casco antiguo dejan que la historia reviva – sobre todo el castillo medieval “Kaiserburg” con el museo del mismo nombre. Las impresionantes obras de arte en las iglesias góticas del casco antiguo son testigos de la época de auge de Nuremberg. Tradicionales artesanías se pueden admirar en el patio de los artesanos “Handwerkerhof”,al lado de la puerta real, donde callejuelas estrechas te trasladan a la época medieval. No es demasiado grande, pero no se puede dejar de visitar.

La catedral tiene un carrillón que está curioso y existe una fuente en la plaza del Mercado donde si giras tres veces un anillo dorado que está en uno de los lados de la fuente, dicen que se cumplen tus deseos. La subida al castillo es espectacular desde la plaza del Mercado. Y el castillo…. Todo entrada gratuita (excepto el museo), pero es suficiente recorrer sus patios y estancias para hacerte una idea de lo que fue en su momento. Aquí empezó a nevar, y ya la belleza fue espectacular (aunque el frio tambien lo era!!!) Bajando de nuevo hacia la plaza del Mercado, enfrente del antiguo ayuntamiento, vimos una casita baja que parecía un restaurante y decidimos entrar. Fue un marivolloso acierto. Por dentro estaba decorado de forma medieval y los camareros y camareras iban vestidos de esta época. Compartías la mesa con gente que no conocías de nada (muy típico también en toda Alemania) y la comida (solo salchicas y chucrut o puré de patata) estaba riquísima acompañada de unas cervezas tostadas. Comimos copiosamente y decidimos emprender la marcha hacia Munich. Alli, nos alojábamos en el hotel TRYP MUNICH 4*. Aquí no os puedo decir el precio porque nosotros pagamos con unos mundibonos que nos dieron para compensar el retraso de 8 horas del avión que nos llevaba a La Habana el verano pasado. No estaba demasiado cerca del centro, unos 15 minutos andando, pero a caballo regalado…

En Munich había mucha gente. Nos dirigimos a la catedral, donde vimos un carillón que duró como 10 minutos (se hace un poco pesado, la verdad) y decidimos buscar una de las cervecerías más grandes y famosas de la ciudad: Cantina Hofbräuhaus. Es una cervecería enorme en la que caben 2000 personas y se beben al dia mas de 1200 litros de cerveza. También se puede comer. Alli probamos el codillo, que no estaba malo, pero lo comeriamos mejor mas adelante, y como no, salchicas. Lo regamos bien con cerveza. La jarra que te ponen de cerveza tiene una capacidad de 1l. Sólo si la quieres más pequeña tienes que solicitarlo. Un poco mas tarde comenzó a tocar una banda típica, canciones que parecian marchas militares. Coincidimos con varios grupos de españoles.

Día 6: Castillos de Neuschwastein y Hohenschwangau – Innsbruck (Austria)

Salimos de Munich dirección a Füsen donde se encuentran estos espectaculares castillos del Rey Loco. El paisaje se fue llenando progresivamente de nieve hasta que llegamos a los castillos donde una copiosa nevada había caído la noche anterior y era realmente espectacular. Yo os recomiendo que las entradas las compreis por Internet, que aunque te hacen un pequeño recargo, merece la pena no esperar las colas. Todo está bastante bien organizado. La entrada viene asociada a una hora de visita. Hay diferentes opciones: visitar solo el castillo de Hohenschwangau, visitar solo el castillo de Neuschwastein o visitar los dos. Merece la pena visitar los dos. Yo lo hice y nos costó 22€ (con el recargo de la compra por internet). El castillo de abajo (el de la infancia del rey Loco, es un castillo pequeño, poco ostentoso. El castillo de arriba que se hizo construir el Rey Loco y en el que está basado el típico castillo de Disney, es bastante más ostentoso y grande. Para subir al castillo de Neuschwastein hay una buena caminata entre los árboles de este estupendo sitio. También existe la posibilidad de subir en unos carros tirados por caballos percherones, pero no se cuál será el precio.

Las visitas no duran demasiado y dispones de audioguías en castellano que te van explicando las diferentes estancias.

Merece también la pena una visita el pueblo de Füsen, que también tiene un pequeño castillo.

Desde allí, emprendimos la marcha a Innsbruck, ya en Aunstria, que es una pequeña ciudad llena de encanto entre las montañas.

Llegamos cuando ya estaba anocheciendo. El hotel de Innsbruck fue todo un acierto. Está dentro de la zona monumental. La gente del hotel era encantadora. Se llama hotel Hotel Weisses Kreuz y nos costó 93€ la noche con desayuno incluido. Es una de las antiguas casas que rodean al Tejadillo de Oro en Innsbruck, que es uno de los monumentos más famosos de la ciudad. Recuerdo que cenamos en un restaurante italiano en frente del hotel muy barato y muy bueno.

A la mañana siguiente, recorrido por Innsbruck. La pena fue que estaba la niebla muy baja y no se podía ver el esplendor del paisaje.

Día 7: Lago Konstanz – Selva Negra – Freiburg

Volvimos a coger el coche, dirección Freiburg (Alemania de nuevo). Durante el camino cayó la nevada más copiosa que yo había visto nunca. La autopista estaba llena de nieve y la circulación se hizo peligrosa. En estos momentos te das cuenta lo preparados que está el resto de los europeos para circular sobre la nieve. Al salir de los Alpes y entrar de nuevo en Alemania la nieve se convirtió en lluvia. Una pena, puesto que el paisaje del lago Konstanza era una maravilla. Paramos en un pueblecito a comer llamado Lindau, que tenía unos rincones muy bonitos, pero llovía….

Otra vez en ruta, pasamos por el espectacular paisaje de la Selva Negra (que era blanca devido a la nieve). Los paisajes eran maravillosos. Llegamos hasta Freiburg. Esta noche nos quedamos en el Novotel de Freiburg por 84€ la noche sin el desayuno incluído. Estuvimos dando una vuelta ya de noche y entramos a cenar y picar algo en un restaurante que está en la plaza de la catedral, muy acogedor. A la mañana siguiente recorrimos Freiburg tranquilamente.

Día 8: Badem-Badem – Heidelberg

El tiempo no acompañaba mucho, pues seguía nevando y lloviendo a ratos. Aún así hicimos una parada en Badem-Badem, lugar conocido por su balneario y su casino (vaya mezcla, eh??). Decidimos subir hasta el antiguo castillo, unas ruinas impresionantes además cubiertas de nieve. La carretera de subida parece que no va a llegar a ningún sitio, pero de repente aparence el castillo. De bajada, paramos en el castillo nuevo, que también es bastante bonito y disfruta de unas vistas espectaculares de la ciudad. Este castillo es de propiedad privada y no se permiten las visitas.

Decidimos llegar pronto a Heidelberg, así que carretera y manta….

Nos costó un poco encontrar el hotel, aunque estaba en pleno centro histórico de la ciudad. Este fue el hotel mas caro del recorrido (aunque no mucho mas): 100€ por habitación sin desayuno. Se llama hotel Höllander Hof. Pero la situción merecía la pena. Comimos en un italiano (muy bien por cierto) detrás de la catedral y comenzamos a recorrer esta ciudad maravillosa. Lo primero que resalta es el castillo, imponente, en lo alto de la montaña, derruido, pero grandioso. Nos encaminamos hacia él (la subida se las trae) y aprovechando que salió el sol un rato hicimos unas fotos estupendas con la ciudad de fondo. Dentro del castillo existen dos museos; uno de farmacia, donde puedes ver los instrumentos que utilizaban los farmaceúticos a lo largo del tiempo, así como todos los recipientes, y otro donde se encuentra el barril más grande del mundo. Nosotros pagamos 3€ por persona por visitarlos pero en ningún momento nadie nos pidió la entrada y de hecho hubo gente que entró por la cara. Cuando estábamos admirando la vista de la ciudad desde uno de los miradores del castillo, comenzó a granizar, asi que emprendimos la bajada. Recorrimos la calle peatonal principal, llena de tiendas y comercios y cuando ya estabamos cansados entramos a tomarnos algo en una de las muchas cervecerias.

Día 9: Franckfurt – Madrid

El avión salía a las 19.40h del aeropuerto de Frankfurt, asi que teníamos tiempo de recorrer un poco más Heidelberg. El puente antiguo, que empezaba justo en frente del hotel, era un buen sitio para hacer unas fotos del castillo desde abajo. A media mañana nos dirijimos a Frankfurt. Desde luego, no es una ciudad que merezca la pena. Lo único que tiene es una plaza medieval, y la zona de negocios, un conjunto de rascacielos que te puedes encontrar en cualquier sitio. Comimos y nos fuimos al aeropuerto. Allí dejamos el coche y emprendimos la vuelta a Madrid.

One Response to “Ruta Alemania — Semana Santa 2008”

  1. rigodon dice:

    Hola laurax, muy buena tu ruta, pero la próxima vez, mete el enlace de “leer más” que si no coges toda la página principal del blog ;-)

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